El propio sistema inmunológico se encarga de eliminar las partículas de pigmentos. Ahora bien, esta eliminación no es uniforme ni en la localización ni en el color. Si no desea volver a realizarse el tratamiento, el color se irá perdiendo poco a poco hasta que se elimine por completo. Esto puede llevar entre 2 y 5 años.
En el caso que, por determinadas circunstancias, tuviera que eliminarse de forma drástica, solo es posible con determinados tipos de laser. Para más información, pongasé en contacto con nosotros.